El impacto del COVID-19 en las startups de movilidad

El impacto del COVID-19 en las startups de movilidad

Por Joaquín Di Mario, CEO y Fundador de Ualabee para Endeavor

Frente a la situación actual, muchas empresas pusieron un freno a los planes de expansión y a las acciones de marketing para enfocarse en una mirada interna, encontrando oportunidades de mejora en los procesos, productos o servicios para poder salir fortalecidos de esta crisis. 

Para poder tomar buenas decisiones y saber cómo este escenario impactará en las startups de movilidad, en un marco donde a veces lo “urgente” hace que nos desviemos fácilmente de lo “importante”, primero hay que entender de qué manera el COVID-19 afecta a cada industria, como lo muestra el siguiente gráfico:

Fuente: DCODE EFC

Como en toda crisis, siempre hay grandes obstáculos y nuevas oportunidades, que en algunos casos parecen difíciles de encontrar. Sin duda, existen industrias que se verán afectadas en el corto plazo y podrán comenzar a recuperarse en unos seis meses aproximadamente y, lamentablemente, muchos proyectos y emprendimientos quedarán en el camino.

Una de las primeras recomendaciones que surgen frente a este escenario y el cambio en los mercados es cuidar la caja. Y también intentar, por todos los medios posibles, mantener y motivar al motor de nuestras startups: el equipo, entendiendo que la economía del mundo será altamente afectada y debemos estar preparados para circunstancias muy difíciles. 

En esta situación, la realidad es que todo es negociable, por lo tanto se deberá hablar con los equipos de trabajo para que entiendan la situación, reveer y evaluar de manera particular la situación con terceros e  identificar los canales de ingresos más efectivos para hacer foco en ellos.

Podemos analizar muchísimas cosas más pero, ¿hasta cuándo? Para poder esbozar la mejor respuesta posible, debemos entender cómo son los escenarios que presenta hoy el mundo y cuáles son sus proyecciones.

Fuente: Deloitte Consulting

Como vemos en el gráfico anterior, las industrias en mayor o menor medida se estabilizarán entre junio y noviembre de este año. Así, la recuperación en general comenzará recién a partir de diciembre. 

En este marco, será clave que las startups del sector puedan aprovechar el período de estabilización para reflotar sus métricas e indicadores de negocio, repensando cada área de trabajo y planificando las acciones y escenarios a mediano plazo. 

¿Qué pasará en los próximos seis a nueve meses en el mercado?

Esta es una de las preguntas que desvela a las empresas y, de manera particular a las PyMEs y startups. A continuación, delimitamos algunos de los escenarios vinculados a tres aspectos claves:

El efecto dominó del impacto global. La crisis económica internacional que vivimos como efecto directo del COVID-19: las principales bolsas cayeron más del 30% y eso trae consecuencias en todo el mundo, afectando los planes comerciales de la mayoría de las startups en búsqueda de financiamiento. Con este panorama, las variables externas y su impacto en las startups tendrán un efecto dominó para el cual debemos estar preparados. La contracción global impactará en economías débiles, la recesión afectará en el desempleo y le quitará motor a todas las actividades de consumo. Habrá un exceso de oferta global de bienes y servicios que nos golpeará muy fuerte, aún a los que tienen grandes estructuras. La movilidad, el rubro desde el cual ofrecemos soluciones con Ualabee, se verá afectada por ser un vínculo entre todas estas actividades, pero que necesariamente deberá continuar.

Baja en las inversiones. Las inversiones en startups, nuestro gran capital de despegue, se resentirán a todo nivel, migrando de los capitales de riesgo hacia las Blue Chips.  De esta manera, las nuevas rondas de inversión serán más lejanas y muchos fondos de capital de riesgo se concentrarán en apoyar a sus porfolios actuales.

Ante nuevos problemas, otras oportunidades. Este escenario nos enfrentará a nuevas complicaciones para todas las startups en fases iniciales, que pueden ser muy críticas para las que están en etapa temprana, salvo las que queden enmarcadas entre las industrias beneficiadas. En tanto, las ventas caerán significativamente en B2C, con estimaciones que van del 20% al 80%.

A pesar del contexto crítico, sin dudas surgen grandes oportunidades en el mundo digital. Este camino podrán transitarlo solo aquellas empresas que hayan podido generar propuestas de valor rápidas y efectivas, que brinden soluciones al marco de retracción y el nuevo orden que impone la crisis sanitaria y la transformación digital. Asegurar la viabilidad financiera y capitalizar las oportunidades que se presentan son hoy nuestros mayores desafíos. Pero ante todo, no debemos perder de vista el mediano y largo plazo y asegurar que los esfuerzos por mantener con vida nuestras empresas, se vea reflejado cuando los mercados se normalicen. Así, estaríamos intentando aprovechar la curva de rebote para poder volver a crecer de forma rápida. 

¿Qué pasará en el rubro del transporte?

El escenario cambiará para siempre las actividades de las personas y las empresas, acelerando el proceso de digitalización. El home-office ya es un tema común para nuevas y viejas organizaciones y cambiará la manera de trabajar y movilizarse. A diferencia de otros rubros similares como turismo o viajes aéreos, la curva de normalización del transporte público no será tan afectada en el mediano plazo debido a la necesidad de su utilización, aunque el temor por el contagio instalado en las personas tendrá un efecto residual en muchas de sus costumbres.

Sin embargo, existen demasiadas razones que nos indican que debemos seguir apostando por el transporte público, con un enfoque integrador y sustentable de la movilidad:

  • El tamaño del mercado es muy grande, más de 250 millones personas en Latam sufren problemas y pérdidas de tiempo al desplazarse. La mayoría de las personas que utilizan el transporte público no cuentan con otros medios de movilidad y, a pesar de que hoy es un mercado afectado, la actividad obligatoriamente continuará.
  • El aumento del parque automotor no representa un indicador positivo para las ciudades, por constituirse como uno de los principales factores de contaminación y uno de los principales problemas de ordenamiento urbano. La crisis del COVID-19 dejó en evidencia cómo mejoran las mismas con menos automóviles en circulación y sacó temas que muchas veces son olvidados, como el cambio climático y la contaminación. Esto reivindica el papel que deben tener los decisores para implementar políticas de fomento al uso del transporte público y a medios alternativos de movilidad.
  • Estas nuevas opciones de movilidad, como monopatines eléctricos o bicicletas públicas por ejemplo, son integradas día a día a nuestra plataforma para que cada vez contemos con más opciones de movilidad hacia nuestros destinos favoritos.
  • Las proyecciones de crecimiento, a pesar de que cambien, son elevadas para el rubro: el mercado global de la Movilidad como Servicio (MaaS), se proyecta en U$S 370 Billones para 2026.

Conclusiones y mirada futura

El COVID-19 no debería afectar el futuro de nuestra actividad, sino que al contrario, esperamos que el perfeccionamiento de las técnicas de crecimiento y el mejor entendimiento de las personas, nos permitan salir favorecidos. No debemos olvidar que esta pandemia afecta a todos, también a competidores, por lo que seguramente podemos trabajar con foco en mejorar nuestras ventajas competitivas y salir fortalecidos en el mediano plazo.